(19/02/2012)
Día o noche, todo es igual, tal vez una sea más callada, pero al final es ruido, todo es una desesperación en forma de nada.
Esta revolución es una broma, no importa cuánto se observe, el camino lleno de árboles, lleno de vacío que deberían garantizar la verdad. Lo qué lo ilumina no se hace notar como sol ni luna, tanto follaje sólo dice que hay luz, luz y la cálida sensación fría de un cuerpo caminante.
No borracho se debe estar para caminar como un rayo, sólo una pisca de sobresalto en una mala posición lo puede provocar. El tambaleo de un lado a otro, un organismo queriendo dejar su alma, choques continuos contra troncos y unas manos que gritan "silencio" en los oídos que lo desean.
Las voces de un cumulo de gente resonaban continuamente, ¿será la falta de proteínas que trae la esquizofrenia? o será qué desde un principio estaba mal. Mas La locura no pertenecía a ese ser, pero la desesperación no dejaba respirar. Entre lo más odiado, las voces, junto a lo más incomodo, la mente, no hay cabida para él.
Sus piernas tocaron suelo, sus dientes mordían sus rodillas, sus manos rompían sus oídos, el deseo de la sordera.
Mientras más intentaba tararear una melodía que apagará los sonidos, más se hacía notar el ardor de su ropa. Su chaqueta desapareció y sus brazos abrazaron su cuerpo, intentando callar los movimientos suicidas de esté. Respiración entrecortada, ojos que no saben si estar totalmente abiertos, o permanecer cerrados hasta el final.
Gritos quebrajados salieron, asustando al viento, luego un suave sonido, que no era más que su gastada voz tarareando cualquier sonata de la que pudiera recordar. Viola, cuerdas, percusiones, todas juntas en una melodía con intento de salvación...
No hay comentarios:
Publicar un comentario