La hipocresía
me consume de a poco, por no decir que ya me ha consumido. Hace ya varios días que me pregunto las
millones de razones por las cuales me quejo, en conclusión, yo fui quien buscó
cada uno de esos millares de sucesos, de
igual manera duele, estrenándolos, haciéndolos públicos como si se tratase de un
show de farándula, no sé porqué sigo
esperando más, dándoles un fin sin final concreto. No puedo decir que deseo que nada de ello, ello que no compartí contigo, hubiese
sucedido, no es como si me arrepintiera, en cualquier caso nunca fue, mas continúo anhelando escuchar tu voz,
decirte que todo estará bien, mientras rodeo tu cuerpo entre mis brazos,
jugando con la parte más hermosa de ti, tu suave y albino rostro, supongo que era miedo, y admirar esas
grandes pupilas adaptadas a la preciosa definición de tus ojos, ¿por qué no vuelves a mí?. Lo único que llama a mi mente es sonreír para
ti, hacerte saber que la vida vale la pena, rogar en silencio que me necesites,
solo te quiero a ti. Este último tiempo sobrevivo ante la pregunta del por
qué no me arriesgue y monopolicé tu
vista, no eran palabras vacías, ahora
cada noche puedes tener a quien quieras,
ahora puedes abrazar a quien te plazca, ignorando mi total presencia,
solo era un juego con un pequeño animal cual te podía hacer feliz, tuve que creer en mis propios sentimientos,
mejor dicho, yo me volví un diminuto animal por cuenta propia.
Tú nada has hecho, aún así sufro cada vez que veo que otros te han visto y charlado contigo, mientras yo sigo
únicamente pensando en ti, recordando todas las malditas cosas que yo si he
hecho, cosas que ni secretos llegan a ser.
No debo esperar más de lo que me puedes dar,
mis acciones no lo merecen.
Puedo volver a tenerte, pero no hago más que lamentarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario